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martes, 17 de junio de 2014

Consejos para cuidar tu salud bucodental durante este verano



Con la llegada del verano cambiamos nuestros hábitos debido a las elevadas temperaturas y es una época en la que no debemos descuidar, por supuesto, nuestra salud bucodental. Por eso, desde estas líneas queremos ofrecerte algunos consejos para conseguirlo. Son hábitos sencillos pero imprescindibles si no queremos que nuestra boca se vea afectada por enfermedades que puede provocar el calor.

Es fundamental mantener una adecuada higiene dental también durante los meses de verano porque el calor puede provocar la proliferación de bacterias que podrían derivar en caries o gingivitis, entre otras cosas. ¡No olvides el cepillado después de cada comida y también antes de ir a dormir!

Buena digestión = buena alimentación
La boca forma parte fundamental de nuestro organismo porque, entre otras cosas, a través de ella ingerimos los alimentos. Cuidar nuestra nutrición en los meses más calurosos nos permitirá prevenir ciertas enfermedades y realizar una digestión adecuada.

Es muy importante la ingesta abundante de agua, zumos, frutas y verduras que te ayudarán a mantener hidratado tu organismo y, de paso, a prevenir ciertas patologías orales.

Cuidado con helados y refrescos, ya que favorecen la hipersensibilidad dental. Te recomendamos frutas como el kiwi, el melón o la sandía y evitar las bebidas alcohólicas. Un consumo excesivo puede derivar en infecciones bucodentales o provocar caries.

Cuidado con los traumatismos, son más frecuentes en verano
La época estival propicia un mayor número de traumatismos dentales debido a que practicamos más deporte al aire libre. Pon atención si tienes niños entre 6 y 12 años, algunas de cuyas piezas dentales aún están en periodo de formación.

Para los mayores, existen protectores bucales que pueden preservar la seguridad de tu dentadura si practicas deportes de cierto riesgo y sobre los que tu dentista puede aconsejarte.

Aprovecha las vacaciones para visitar a tu dentista
Tras el verano, en el que solemos cometer algunos excesos, es un buen momento para visitar a nuestro dentista de confianza. Una revisión para toda la familia nos dejará mucho más tranquilos para iniciar con fuerzas el nuevo curso escolar o laboral. 

martes, 6 de mayo de 2014

Los innumerables mitos sobre el dentista y la salud bucodental


Misión infinita se antojaría realizar una enumeración de todos los mitos que circundan en torno al dentista, la odontología y salud bucodental en general. Sin embargo, existe un puñado  habitual en las conversaciones cotidianas que, no obstante, se van superando paulatinamente conforme la información y transparencia sobre el sector crece. Éstos son algunos de ellos:

-          Si no tengo dolor, no tengo problema alguno. La prevención es la madre de la buena salud. Y cuando los distintos especialistas, incluidos los dentistas, insisten en la necesidad de prevenir y de realizar, periódicamente, las revisiones que se recomiendan, por algo será. Detectar a tiempo cualquier problema o patología es garantía de salud, mientras que tratarlo sólo cuando se hace visible o sensible puede provocar que ya no tengo remedio, total o parcial. ¡Prevención, por favor!

-          Al dentista se acude a sufrir. Nada más lejos de la realidad, puesto que el objetivo es, precisamente, poner fin a cualquier problema dental que puede causar dolor o, sencillamente, evitar que aparezca. Las avanzadas tecnologías presentes desde hace tiempo en las clínicas dentales y las eficaces anestesias pueden convertir en apacible y agradable la visita al profesional de la odontología.

-          La limpieza y el blanqueamiento dental dañan los dientes. Falso. Si así fuera, los profesionales de la odontología serían los primeros que no los recomendarían. En la limpieza se remueve la placa acumulada y en el proceso de blanqueamiento no se daña el esmalte dental, sino que su porosidad permite penetrar en las piezas dentales.

-          No merece la pena gastar esfuerzos en arreglar los dientes de leche. Se trata de un error común, ya que la salud de las piezas definitivas que surgirán con el tiempo dependerán, precisamente, de esos dientes de leche.

-          Embarazo=caries. Encontrarse en estado no es sinónimo de caos para la salud dental. Sí es cierto que se incrementa la posibilidad del sangrado de las encías y se altera la composición de la saliva, pudiendo contener más bacterias de lo habitual, por lo que hay que tener especial cuidado con la higiene bucal.

-          Remedios caseros. Que en épocas antiguas nuestros abuelos utilizaran algunas técnicas distintas para cuidar su boca no significa que fueran perjudiciales. Pero sí es cierto que en la actualidad existen otras estudiadas e investigadas con una eficacia y una salubridad infinitamente mayores. Por eso, mejor no inventar ni improvisar con la salud bucodental.

-          Si tengo encías sangrantes, mejor no lavarse los dientes. Al contrario: si no lo hacemos es probable que sangren más. De hecho, puede ser síntoma de gingivitis o periodontitis, por lo que deberíamos visitar al especialista, pero sin dejar de lado el cepillado.

-          Chicles. Tradicionalmente demonizados para nuestra salud bucodental, la goma de mascar, siempre sin azúcar, ayuda a mantener sana la boca, ya que arrastra restos de comida entre los dientes y ayuda a salivar, lo que nos protege, en cierta forma, contra las caries.

jueves, 27 de marzo de 2014

Halitosis y sexo con la pareja, una mala combinación


El sexo y el mal aliento no son una buena combinación en las relaciones de pareja. La excusa del  ‘dolor de cabeza’ en realidad tiene que ver, en muchas ocasiones, con el olor -la halitosis- que puede desprender la boca del otro. 

Hay varias encuestas que así lo evidencian. Por ejemplo, la que realizó la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) en la que los datos no dejan lugar a dudas: el 29% de las mujeres considera la halitosis como el principal inhibidor físico de la libido, después están los problemas de erección (16%) y en tercer lugar la eyaculación precoz (12%).

Otra encuesta, realizada por la publicación Entremujeres.com arroja resultados similares. Se preguntó a más de 11.300 mujeres sobre el tema y el 44,8% respondieron lo mismo frente a la pregunta “a la hora de la intimidad: ¿qué te aleja más de un hombre?”. Más de 5.000 se decantaron por referirse al mal aliento.

Está claro que puede ser un hándicap en la vida de pareja. Y además, no siempre es fácil decírselo al otro.

Un 30% de la población mundial lo sufre
¿Sabías que hasta el 30% de la población mundial sufre este problema? Se ha convertido en el tercer motivo de visita al dentista y no es para menos: a nadie le resulta agradable convivir o incluso mantener una conversación con alguien cuyo aliento es desagradable.

En nuestra boca conviven cientos de bacterias que se alimentan, entre otras cosas, de las partículas de los alimentos que quedan en la zona cuando comemos. Ese proceso puede producir el característico mal olor que tanto nos molesta del otro, sobre todo si hemos tomado café, ajo, alcohol o un exceso de especias, por poner  algunos ejemplos.

También puede influir pasar muchas horas sin tomar alimentos o agua, el hecho de tener la boca seca o hasta ingerir los alimentos sin apenas masticar.

El mal aliento puede tener varios orígenes. Entre un 60 y un 90% por ciento de los casos puede estar en  la propia boca y, de forma particular, en la lengua.

¿Cómo combatirlo?
Algunos consejos para combatir el mal aliento:

-          Es fundamental una correcta higiene bucal.
-          Cepillarse después de cada comida.
-          Utilizar hilo dental.
-          Evitar tener piezas dentales en mal estado.
-          Cuidar la dentadura postiza
-          Consultar a tu dentista si tu flujo de saliva es escaso.

Existen otros motivos más complejos que pueden provocar la halitosis. En este caso, un último consejo: si tienes dudas, consulta a tu odontólogo. Seguro que puede ayudarte a combatir y, sobre todo, a prevenir.


martes, 18 de marzo de 2014

Por una boca sana: celebremos con una sonrisa el Día Mundial de la Salud Bucodental























El 20 de marzo es la fecha elegida para conmemorar el llamado Día Mundial de la Salud Bucodental (WOHD, en sus siglas inglesas), cuyo lema principal será en este año 'celebrando sonrisas sanas'.

Organizado por la Federación Dental Internacional (FDI), junto al Consejo General de Dentistas y Fundación Dental Española en el caso de nuestro país, esta fecha tiene como principal objetivo el fomento de una educación y una cultura de prevención y de cuidado en esta materia para paliar y reducir las enfermedades de índole bucodental, implicando a todos los agentes posibles, desde gobiernos a particulares, pasando por todo tipo de colectivos. No en vano, algunas de ellas, como las caries, se encuentran en el top ten de las dolencias más comunes cuando, sin embargo, son perfectamente evitables cumpliendo una serie de hábitos saludables.

La fecha elegida en el calendario no es casual; y si no, vean:

-¿Cuántos dientes (de leche) tienes los niños? 20
- ¿Y cuántos suelen tener las personas mayores al final de su vida? También 20.
-Además, si se expresa numéricamente, primero el mes y después el día, es 3/20, lo que se tomó como una indicación de una boca sana en un adulto: 32 dientes y 0 caries.

La organización ha diseñado hasta siete carteles distintos para la cita que incluyen algunas de las buenas prácticas que debemos de cumplir para contribuir a perpetuar nuestra salud dental:

- Cepillarse, ¡por una boca sana!
- Masticar, ¡por una boca sana!
- Comer, ¡por una boca sana!
- Besar, ¡por una boca sana!
- Reír, ¡por una boca sana!
- Enjuagarse, ¡por una boca sana!
- Silbar, ¡por una boca sana!

Y vosotros, ¿cómo vais a contribuir a celebrar el Día Mundial de la Salud Bucodental?

Enlace web del Día Mundial de la Salud Bucodental
Consejo de Dentistas de España
Consejos para evitar la aparición de caries en los niños